La noche del pasado sábado, el Palau Sant Jordi estaba a explotar. Los fans llevaban horas esperando y el ambiente era una mezcla de emoción y nervios. Sin embargo, la espera se alargó más de lo previsto: Anuel AA llegó una hora y quince minutos tarde, generando impaciencia y algunos murmullos entre el público. Cuando finalmente apareció, la sala estalló en gritos y aplausos.
El artista arrancó con fuerza, alternando sus temas más populares con algunos de sus últimos lanzamientos. Entre los highlights de la noche, destacó una colaboración sorpresa con un artista invitado, que encendió al público y se convirtió en uno de los momentos más celebrados del concierto.

Pero no todo fue perfecto. A mitad de la actuación, el Palau Sant Jordi cortó el sonido y encendió las luces, obligando a Anuel a terminar el show de manera inmediata. Intentó seguir cantando, incluso a capela, pero el cierre fue inevitable, dejando un sabor agridulce entre quienes esperaban un final más épico.
A pesar de los contratiempos, el concierto dejó momentos intensos y una conexión clara con los fans. La combinación de hits, energía en el escenario y la colaboración en vivo hicieron que la noche fuera memorable, aunque marcada por la polémica del retraso y el recorte del show.
Crónica por: Andrés Ruiz
